Sin categoría

Budva: la capital mundial de la diversión

Ya llegando a la ciudad de Budva en Montenegro, a uno le llama la atención lo congestionado que está el terminal de buses, cientos de jóvenes mochileros, de distintas parte de Europa confluyen en esta ciudad para disfrutar del carrete, joda, movida o como quiera que se llame a la diversión en su país.

Unos chicos españoles que conocí en el bus que me llevó de Kotor, me dijeron que en España los jóvenes lo único que quieren es venir a Budva para disfrutar de este polo de diversión, por eso muchos hacen un cruce de vuelos baratos entre Madrid y Dubrovik, Belgrado o Sofia y desde allí siguen en Bus a Budva, otros se vienen haciendo escala en bus desde distintas partes de Europa.

Del grupo dos chicas y tres chicos, solo uno de ellos ha estado en Budva y es el que tiene los datos, alquilaron una casa cerca de la playa y sus expectivas son, de noche ir a bailar a las muchas discos que funcionan en la primera línea de playa, luego dormir algunas horas, levantarse tipo dos de la tarde, ir a la playa y a la noche fiesta de nuevo.

Esperan estar diez días en la ciudad y están muy ilusionados en pasar las mejores vacaciones de su vida. A la salida del terminal nos despedimos, ellos deben caminar unas 20 cuadras hasta la casa que arrendaron, yo por mi parte cotizo taxi hasta la ciudad antigua para hacer el quite al sol, el taxista me dice que el taxímetro no marcará más de 5 euros. Al final el recorrido sale 4,2 euros, pago con 5 y le dejo el cambio.

El taxi me deja a las puertas de la ciudadela, una ciudad amurallada a un costado de un Parque y de una de sus atractivas playas.

Restaurantes, clubes de yates, cafeterías y tiendas callejeras que venden artículos de playa nos dan la bienvenida, veo muchos turistas turcos con mujeres que llevan la cabeza tapada. Pocos jóvenes carreteros, imagino que a estas hora estarán durmiendo.

La  ciudad amurallada es una versión pequeña de la que vimos en Dubrovnik y en Kotor, al interior encontramos, iglesias, museos, tiendas de regalos y recuerdos y como no, gelaterías, los helados son de muy buena calidad y no me parecen caros, dos euros, unos 1500 pesos por un cono o vasito con dos bolas de helados.

Ingresó a una Iglesia ortodoxa y luego una católica, me imagino que es católica ya que tiene altar con unas pinturas muy modernas.

Después de recorrer las callejuelas de la ciudadela, o ciudad antigua, los montenegrinos le llaman Stari Grad, stari es antigua, grad es ciudad, voy a echar un vistazo a las playas, las que están cerca de la ciudadela son más familiares, las más top, donde se reúne la juventud están más alejadas del centro.

Me instalo en una cafetería a tomar una limonada, el camarero me pregunta en inglés de donde vengo, le digo que de Chile y el, un fanático de la liga inglesa, de fútbol solo conoce a Pellegrini y a Alexis Sánchez, habla poco inglés. Dice que antes que yo llegara atendió a unos argentinos que también pidieron limonada y me pregunta porqué pedimos limonada y no café. Le respondo lo obvio, que es porque hace mucho calor. Le pido la cuenta y le digo que incluya la propina, pero me dice que por café o limonada no hay que pagar propina, que solo se deja propina si almuerzo o ceno. El café cuesta 1,2 euros, pago con una moneda de 2 y le digo que deje el vuelto como propina, me da las gracias y me dice que vuelva siempre… a tomar limonada.

Van a ser las 15 horas y decido volver a Kotor para almorzar con mi hija que se quedo descansando. Voy a la parada de taxi a negociar con el taxista para que me lleve al terminal de buses. Me pregunta adónde voy y le respondo que a Kotor.  Me dice que para que me voy a ir en bus que va a demorar en el mejor de los casos 40 minutos, y viajaré incómoda con el calor, en cambio el me lleva en su taxi con aire acondicionado solo por 30 euros. Dudo y le pido que me escriba el valor en una libreta no quiero después tener sorpresas, me escribe la cantidad 30 euros y acepto.

Fue una excelente idea, el taxista hizo su mayor esfuerzo por contarme la historia de Budva, ciudad en la que nació, los rigores que debieron enfrentar durante la guerra y la necesidad que tienen de mostrar una buena cara al turismo.

Me dijo que la tarifa de llevarme a Kotor, cubre apenas la gasolina, ya que el debe volver solo a Budva, salvo que encuentre en el terminal interesados,  pero él quiere que me vaya con una buena impresión de Montenegro para que regrese.

Y así fue estuve solo dos días en Montenegro, pero fuimos tan bien acogidas que no cabe duda que haré los mejores esfuerzos para volver.

Nos queda una noche más en Dubrovnik y ya el domingo 12 de agosto regresamos vía área a Venecia, el viaje de Venecia hasta Dubrovnik  lo hicimos en bus en 7 trayectos, en los que gastamos unos 135 euros por persona, por un poco más 140 euros nos regresamos vía aérea a Venecia por Croatia Airlines

About the author

Relative Posts

Loading Facebook Comments ...

comenta

Leave a Reply

Your email address will not be published.