Africa, Egipto, Luxor

Primer día en el Nilo y encuentro con la arqueología egpcia

 

Todavía con sueño nos aprontamos a iniciar nuestro primer día de crucero en Río Nilo, que será nuestro hogar por los siguientes 7 días. En el barco hay varios grupos de turistas, cada uno con su guía particular y la vida en la nave se estructura según los tiempos de los turistas. Por eso en nuestro primer día nos informan que las actividades partirán a las 7 de la mañana a esa hora deberemos estar en la puerta del barco donde nos recogerá el transporte. Por ello el horario de desayuno será de 6 a 8 de la mañana.

Por ello desayunamos en el primer turno y a las 7 en punto estamos en la puerta donde ya nos espera nuestro guía Ahmed, que por estar celebrando Ramadán  no ha podido desayunar y se mantendrá hasta las 7 de la tarde sin tomar ni agua.

Hoy será nuestro primer contacto con la arqueología egipcia. Partimos hacia el Valle de los Reyes, para lo cual deberemos cruzar hacia la orilla occidental del Nilo, ya que el Amarco está atracado en la ribera oriental.

Según nuestros guías muchos de estos saqueos se produjeron en connivencia con la autoridad egipcia, que tuvo manga ancha con este expolio.

Así salimos del barco en busca de nuestro auto y podemos observar lo que era la antigua Tebas, esa ciudad que nos hizo sufrir en nuestra época de secundaria, cuando éramos atormentados con una infinidad de dioses del antiguo Egipto. Tebas, la que fue descrita por Homero como “la ciudad de las cien puertas”, espera por nosotros con sus templos majestuosos de Karnak y Luxor, con las necrópolis de faraones, algunos de ellos de nombre impronunciable y otras más familiares como Ramses II, con las diosas Isis y Osiris mientras desde alguna parte imaginamos que nos observan Amon-Ra y Akenaton.

Hoy será nuestro primer contacto con la arqueología egipcia. Partimos hacia el Valle de los Reyes, para lo cual deberemos cruzar hacia la orilla occidental del Nilo, ya que el Amarco está atracado en la ribera oriental.

 

Esta zona de desierto es muy parecida al entorno del Desierto de Atacama, tierra seca, rojiza, con mucho calor y poca humedad y donde las tumbas pueden permanecer los, sin que presenten ningún deterioro.

Un trencito nos lleva desde el estacionamiento a la entrada del templo, como hay pocos turistas algunos carros van vacíos, por lo que el conductor ofrece a una patrulla militar que se dirige al templo a hacer labores de vigilancia, que suban, al tren para alcanzarlos, agradecen con un sonrisa de agradecimientos por evitarle una camioneta de unos 300 metros bajo un sol inclemente.

Concluída esta visita, recorriendo  las tres tumbas de rigor, a las que nos da derecho nuestro tour dónde infelizmente no está permitido tomar fotos vamos hasta el segundo atractivo: el templo de la diosa Hatshepsut, donde hace algunos años el Isis hizo de las suyas matando a más de 50 turistas. La acción de desanimado a muchos, por hoy hoy por el camino de acceso al templo de Hatshepsut, por el que hace unos años circulaban miles de turistas, hoy sólo una treintena de amantes de la historia egipcia se dirigen al templo.

La diosa llamaba a su templo “esplendor de los esplendores” y para muchos ella misma era un esplendor, ya que era la única mujer faraona en un mundo donde ese rango estaba destinado exclusivamente a los hombres.

Es el mediodía y el el termómetro avanza por sobre los 40 grados, por lo que se agradece la sombra generosa que provee el templo.

Luego seguimos a ver los colosos de Memnon, a poca distancia del templo, hay solo 4 turistas aparte de nosotros, les tomamos una foto, mientras comentamos lo extremadamente fértil que se ve el valle del Nilo.

Desde los colosos nos dirigimos a una de las mayores joyas de Luxor; el templo de Karnak, un auténtico complejo de joyas del antiguo Egipto, muy cerca del Nilo y en plena ciudad de Luxor. Se construyó a escala descomunal ya que estaba destinado a ser la morada de los dioses como Amón. Los que entienden de cálculos, dicen que en los terrenos de Karnak podrían albergar a las diez catedrales más grandes del mundo.

El templo es tan grande que da para media mañana o media tarde, y nos apenas por los grupos de turistas que llegan corriendo ya que ellos optaron por un crucero de sólo tres días, entonces la única alternativa es correr bajo ese sol inclemente.

Nosotros en cambio hacemos todo tranquilamente y llegamos pasadas las 14 horas al crucero, donde nos esperan con toallas refrigeradas para poder descansar en el salón unos minutos antes de almorzar.

About the author

Relative Posts

Loading Facebook Comments ...

comenta

Leave a Reply

Your email address will not be published.