Carrión de los Condes, España, Europa

Camino de Santiago: a Carrión de los Condes vamos. Capitulo 17.

 

Partimos temprano e ilusionadas hacia Carrión de los Condes, a mi me hace ilusión conocer el Río Carrión del que tanto he oído hablar.

Iniciamos temprano la caminata y somos premiadas con una hermosa salida del sol vamos sorteando pequeños pueblos, el tiempo esta bueno el sol aparece y desaparece y como es común en la meseta castellana, no encontramos por aquí sombrita alguna.

Cruzamos algunas carreteras y algunos ciclistas que avanzan raudos en busca de Santiago.

Pasamos por la Población de Campos donde al parecer todos duermen aún, ya que no hay ningún bar abierto, Un peregrino brasileño, reclama que así no se puede caminar con el estómago vacío.

Le ofrecemos fruta, pero no acepta, desea un café con leche y tostadas con mantequilla. Nosotros en cambio damos cuenta de la fruta y retomamos la marcha hacía Carrión de los Condes.

El campo cerealero castellano parece no tener fin, caminamos a su vera, de pronto desaparece y algún pueblo se asoma por allí.

Divisimos la silueta de una iglesia en un pequeño pueblo, la iglesia se ve muy grande para un pueblo pequeño.

Y como la caminata ha despertado el apetito, hacia allá nos dirigimos en busca de una ración de tortilla de patatas, ya aprendimos que un pincho es un trocito chico de tortilla, en cambio una ración es algo bastante más grande.

Frente a la iglesia hay un bar y allí encontramos a todos los peregrinos reponiendo fuerzas.

Entramos a ver la Iglesia, que es de origen templario y se llama Santa María la Blanca. que al igual que otras del camino es más museo que iglesia.  Construida en el siglo XII su estilo es de transición del romático al gótico.

Posee varias imágenes de la Virgen con el niño de clara inspiración románica y un altar muy bello.

Ante el meson de Pablo Payo encontramos una estatua que rinde homenaje al “mesonero mayor del camino” que ofrecía vino y sopa de ajo a los peregrinos.

En el camino encontramos un curioso camping para peregrinos donde uno puede dormir en una carpa de indios sioux o bien al interior de una tubería de cemento y para los de gustos clásicos hay viviendas más tradicionales.

Miramos y fotografiamos las enormes columnas y abandonamos esta preciosidad para retomar el camino, Cuando dejamos la Iglesia coincidimos con Moni y Ceci que acaban de llegar, las dejamos descansando y nosotros seguimos a Carrión, a la que llegamos promediando las 13:30 horas.

Hay mucha gente en el albergue y hacemos milagros para que el hospitalero guarde dos camas para nuestras amigas Moni y Ceci.

Muy pronto llegará el viajero Rafa que nos llevará a visitar la Villa Romana de Olmedo

Así en este día no paramos un segundo.

Más antecedentes a

María Eugenia Vargas

buvarcl@gmail.com

 

About the author

Relative Posts

Loading Facebook Comments ...

comenta

Leave a Reply

Your email address will not be published.