Africa, Cartago, Tunez

Cartago la ciudad mítica

Llegar hasta Cartago y caminar sobre sus ruinas, recorrer lo que queda de una ciudad construida antes de Cristo es el sueño de los que amamos la historia. Mirar los puertos púnicos, desde donde alguna vez zarparon las tropas de Aníbal, rumbo a Italia, es algo difícil de describir con palabras. Es la culminación de un tiempo de preparativos, que incluye conseguir las guías, estudiar los mapas, ensayar los recorridos. Ahora que podemos mirar la experiencia con la perspectiva del tiempo, pensamos: ¡ valió la pena ¡

Cartago más que una ciudad, es una civilización fundada 814 años antes que naciera Cristo y pasó a ser una fuerza capaz de dominar todo el mar mediterráneo desde oriente a occidente, comprendiendo también las costas de España, las islas Baleares, Cerdeña y Sicilia.

Quienes aman la civilización cartaginesa afirman que la característica del control púnico es que nunca fue impuesto por las armas, sino con el poder del comercio, de la cultura y de la diplomacia. Dicen que fue esta actitud de respeto y tolerancia lo que permitió a Cartago prosperar durante seis siglos sobre el Mediterráneo, fue un período de paz durante el cual el norte de Africa adquirió un papel político central en el mundo.

Produjo también grandes personajes como la Reina Dido.

Si queremos ubicarnos de una manera fácil podemos decir que Cartago estuvo emplazada en donde hoy se encuentra la ciudad de Tunis, capital de Túnez.

Cartago fue una ciudad y una cultura espléndida hasta el año 264 AC, cuando se enfrentó a los romanos, dando el inicio a las tres famosas guerras púnicas, y ni aún la pericia del famoso militar Aníbal, permitió salvar esta civilización de la debacle.

En el año 122 AC y bajo el imperio de Julio César y Augusto, los romanos deciden abordar un ambicioso proyecto de reconstrucción de la ciudad, cuyos vestigios uno puede admirar boquiabierto en el Museo de Cartago.

La reconstruída ciudad se transformó en la tercera en importancia del Imperio Romano, después de Roma y Alejandría y se calcula que fue habitada por unas 300.000 personas. Bajo los emperadores, Adriano, Antonino, Marco Aurelio y Settimio Severo continuaron los trabajos de embellecimiento. A fines del siglo IV el emperador Teodosio, protegió la ciudad con una imponente muralla. En ese momento Cartago hacía alarde de un circo que podía recibir a 70 mil espectadores, un anfiteatro para 40 mil personas, tenía teatros, termas, edificios religiosos, 12 basílicas cristianas, un acueducto, del cual aún quedan en pie algunas columnas.

 

Pero parecía que el sino de esta bella ciudad, era definitivamente la de ser constantemente invadida. En el año 439 DC fue conquistada por los vándalos, y luego de haber sido haber sido recuperada por los bizantinos, fue sometida nuevamente, esta vez por los árabes en el año 698.Fue el comienzo del declive de Cártago, y su ciudad principal y todo el encanto de la cultura cartaginesa cayó en el olvido.

Fueron las excavaciones arqueológicas emprendidas por los franceses en el siglo XIX las que permitieron poner en valor estos restos, algunos cartagineses, otros romanos, vándalos, bizantinos y árabes y es así como en el año 1979 fue inscrita por la Unesco en su lista de monumentos, Patrimonio Mundial de la Humanidad.

La invasión moderna

Hoy Cartago, sufre una nueva invasión: la del turismo, miles de buses circulan diariamente por la actual capital de Tunez: Tunis, construída sobre lo que fue esta antigua urbe, en busca de aquellos vestigios de esta admirada civilización.

Como decía al principio, lo que queda de Cartago, más que ruinas son fragmentos diseminados en distintas áreas que corresponden a sitios históricos, están allí los indicios fenicio-púnicos, los puertos púnicos, la época romana, tal vez la que tiene una mejor puesta en valor, el anfiteatro, la Catedral moderna, actualmente desacralizada y el Museo de Cartago.

Un  aspecto importante es que se puede ir por cuenta propia. Para esto hay que dirigirse a la estación de tren TGM y bajarse en algunas de las estaciones que comunican con ruinas. Por ejemplo para la zona de Dermech, hay que bajarse en la estación del mismo nombre. Para el Museo de Cartago hay que bajarse en Cartago-Anibal, hay otras Cartago como Cartago-Amilcar, por eso hay que ir atento.

Las ruinas están diseminadas en un barrio de alto standing, Entre hermosas casas, colegios exclusivos y calles donde se ven autos Mercedes Benz y otras marcas de lujo a diferencia del centro de Túnez, donde sólo es posible ver autos franceses, Citroen, Renault y Peugeot, pregunté por qué no hay autos americanos o japoneses, pero nadie me dio una explicación coherente.

 

Más antecedentes a

buvarcl@gmail.com

About the author

Relative Posts

Loading Facebook Comments ...

3 Comments

comenta

Leave a Reply

Your email address will not be published.